sábado, 10 de noviembre de 2007

Realmente intimidante... en muchos niveles.

Estoy ocultando mi identidad dado lo que voy a contar. Todo partió después de mejorarme de la guatita, y pasar varios días en cama. Mi espalda no daba mas, no lo podía creer, aparentemente tenia ciatica. Eso, claramente no podía ser. Intente relajar, tomar analgésicos, anti inflamatorios, y aun cuando la ultima ingesta en dosis para mamut, mejoro mucho mi dolor, no lo hizo desaparecer. Mi peluquero, entonces, en un gesto desinteresado, me ofreció llevarme a su camilla. Dude al principio, luego dije no. El insistió, y me pidió 45 minutos, pero no podía en ese momento, y aunque pudiese... 45 minutos en su camilla... claramente me intimido. Sin embargo, le dije que podía volver después, si aun me dolía. El me pidió que lo llamara... para calentar el lugar, me dijo, su camilla, luego agrego. Al pasar las horas, dudaba en llamar, pero el dolor se mantenía. ¿¿¿ Iba a pasar 45 minutos en la camilla de mi peluquero???... lo llame. Cuando llegue, me advirtió que al principio, me podía doler (¿¿¿mencione que esto es intimidante???), y que a veces los primero 5 minutos son los peores... pero que me iba a gustar muuuuchiiiisisisisisimooooo.... (huuuuuuuuuuuuuuuu... lease casi como es momento de huir despavorido). El problema del dolor, es que quita relevancia a las situaciones, en post de buscar como quitarse este dolor. En fin... acepte y camine por largos pasillos que doblaban y se extendían, hasta una pequeña puerta que dio paso a un cuarto chiquito, con una camilla tegnologicoide, con un display, un teclado de programas, y una especie de tablero con dos manillas. Me pidió que me recostara, y entonces.. .todo comenzó. Una serie de dígitos comenzaron a salir desde mi sacro en movimientos ondulares ascendentes, que terminaron en mi cabeza. El calor que emitían era profundo y agradable, pero el posicionamiento de los dígitos en mi espalda... Ouch, Ayayayayay... más Ouch, mientras hacia crack, crop, crunch, clopiticlopiticlop. Dignamente me calle... e indignamente no podía salir corriendo... porque no podía mover la pierna (aun al menos)... 15 minutos de Cropiticropiticrop después... ¡¡¡ NO ME DOLÍA NADA !!!, pero la sensación no me permitía levantarme... demasiado bakan para ser cierto... así es que... obligado a dejarme querer por esa maravillosa camilla (amor a 15 minutos de vista... diría yo). La sesión se extendió por 30 minutos mas, pero pude pararme solo 20 minutos después de terminado el proceso. La sensación era espectacular, la pierna no dolía, la espalda estaba completamente recauchada, y ciertamente el día parecía mas brillante.
Que puedo decir... la camilla del peluquero, tiene un nuevo significado para mi.
Para los que quieran probar los servicios de mi peluquero, que dicho sea de paso es increíblemente hábil no solo con su camilla... pueden ir a verlo a
Luis Amundsen 2164, Providencia - Teléfono: 205 53 92, Antonio Naveas.

APS... y como es fin de semana... les dejo un temita pa que se acuerden de viejos tiempos... y piensen como yo, que a veces uno quiere algo en que creer :)

2 comentarios:

Vale dijo...

jajaja definitivamente intimidante, nadie anda por la vida imvitandote a su camilla XD y menos desinteresadamente!!!!.

Ojala aya sido una experiencia religiosa jajajaja.

ya cuidate mucho! besitos


Chao!

Rubi dijo...

lo mas intimidante es que tengas peluquero con el pelo que te queda jajjajja besus