
En el aire quedaron las palabras de cariño...
Los planes de compartir...
Las ideas locas, y las demostraciones de afecto.
Al final el miedo supera todo lo anterior, y disfrazado de autocontrol, aleja a las personas.
Los momentos propios, en vez de ser compartidos, son alejados.
Los caminos se angostan, las personas callan, la marcha se hace silente, y solitaria.
Que mala compañera es la soledad.
Que adictiva es su compañía.
3 comentarios:
sólo una cosa...la soledad es una invitada. Nosotros abrimos las puertas y la instalamos en lo mas profundo del alma. Decirle adios..o hasta luego... es un gesto leve de nuestra voluntad. Abrir las puertas a los amigos..a lo nuevo..a las oportunidades...y dejar nuestra soledad en un rincon de refugios varios es una cuestión de click
saludos !!!
( ups..me agoté)
Nery:
Muy solido.
aunque me perdí con el click :p
A veces la soledad no es tan mala compañía...
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