viernes, 7 de diciembre de 2007

Estoy triste...


En el aire quedaron las palabras de cariño...
Los planes de compartir...
Las ideas locas, y las demostraciones de afecto.

Al final el miedo supera todo lo anterior, y disfrazado de autocontrol, aleja a las personas.

Los momentos propios, en vez de ser compartidos, son alejados.

Los caminos se angostan, las personas callan, la marcha se hace silente, y solitaria.

Que mala compañera es la soledad.
Que adictiva es su compañía.

3 comentarios:

Nery dijo...

sólo una cosa...la soledad es una invitada. Nosotros abrimos las puertas y la instalamos en lo mas profundo del alma. Decirle adios..o hasta luego... es un gesto leve de nuestra voluntad. Abrir las puertas a los amigos..a lo nuevo..a las oportunidades...y dejar nuestra soledad en un rincon de refugios varios es una cuestión de click
saludos !!!

( ups..me agoté)

Hal dijo...

Nery:
Muy solido.

aunque me perdí con el click :p

Unknown dijo...

A veces la soledad no es tan mala compañía...